Orientación laboral

6 consejos para hacer tu currículum sin experiencia (+ plantillas)

By 5 de octubre de 2022 noviembre 25th, 2022 No Comments

Buscar nuestro primer empleo o nuestras primeras prácticas universitarias no es fácil, lo sabemos y por experiencia. El primer reto al que nos enfrentamos es hacer nuestro propio currículum: un papel en blanco sin experiencia en el que no sabemos por dónde empezar. ¿Qué podemos incluir en él para diferenciarnos del resto de candidatos? ¿Hay alguna plantilla con la que poder orientarnos?

¡No te preocupes! Que no tengas una trayectoria profesional previa no tiene por qué ser un impedimento para elaborar un Currículum Vitae atractivo y que destaque entre los demás aspirantes. Sólo tienes que saber cómo hacerlo bien para conseguir tu primer empleo. ¡Sigue estos consejos!

Cómo hacer tu Currículum Vitae ideal sin experiencia profesional paso a paso

Te preguntarás cómo hacer que tu CV llame la atención de un reclutador o de una empresa si no puedes ofrecerles experiencia previa. Primero, ten en cuenta que en muchos casos se necesitan novatos o aprendices y que, en ocasiones, lo que más se valora son las ganas de trabajar y de aprender. Por tanto, a falta de experiencia, ¡piensa en el resto de tus cualidades!

Un currículum no tiene que ser muy extenso (ni debe). Por tanto, aprovecha esa ventaja para elaborar el currículum perfecto sin experiencia profesional. Para ello, puedes centrarte en los siguientes pasos:

1. Preséntate y cuéntales lo que te apasiona

Tu currículum es tu manera de presentarte ante una empresa en la que te gustaría trabajar. Por tanto, quieres que te conozcan. ¡Y tienes que empezar por hablar de ti!

Hoy en día, es muy importante que tu CV sea muy visual porque el continente importa tanto como el contenido. Por eso, la separación de información por bloques te ayudará a estructurar mejor todo lo que necesitas contar en poco espacio.

  1. Así, debes empezar por dar un título a ese currículum, que no debe ser otro que tu nombre y apellidos. No tiene que ser el que pone en tu DNI, pero sí el nombre y el apellido por el que se te puede identificar.
  2. A continuación, añade cuál es tu profesión. En un currículum es preferible ser lo más escuetos posible pero, en tu caso, ante la falta de experiencia, has de mostrar en qué eres especialista, porque es lo que te diferenciará del resto. No es lo mismo ser médico que ser médico especializado en ginecología y obstetricia. Sé concreto para añadirte valor a ti mismo, ¡se trata de venderte!
  3. En este apartado, debes facilitar que la empresa a la que envías tu currículum pueda ponerse en contacto contigo. Por tanto, añade tus datos personales. Pero, ¡cuidado! No tienes que explicar (salvo que lo creas conveniente para el puesto) si eres soltero o casado, si convives con un bebé y dos perros o si eres alérgico a los cacahuetes. Basta con tu dirección de correo electrónico y tu teléfono. Y un link a redes sociales, siempre que las utilices de manera profesional. Tu edad, estado civil o dirección postal sobran. Y, además, en caso de cambiar, te obligan a estar constantemente actualizando este apartado.

Finalmente, puedes hablar brevemente de lo que te apasiona, que no es otra cosa que la profesión en la que aspiras trabajar. Destaca cuáles son tus conocimientos y habilidades de forma concisa y atractiva, en pocas líneas. ¡Cortita y al pie!

2. ¿Cuáles son tus objetivos? ¿Qué buscas alcanzar?

El segundo paso para elaborar tu currículum cuando no tienes experiencia es elegir el enfoque. Para eso, debes pararte a pensar en qué estás buscando y cuáles son los objetivos que quieres alcanzar.

  1. ¿Cuál es tu perfil profesional? Has terminado un grado y, probablemente, también un máster y sabes lo que quieres ser. Por tanto, ¡tienes que centrarte en ello! Esto te ayudará a acotar el número de empresas a las que te diriges y te facilitará la búsqueda de empleo.
  2. ¿Dónde quieres estar? Cuando no tienes experiencia, por lo general, tienes muchos sueños laborales por cumplir. ¿En qué empresas o en qué tipos de trabajo podrías lograr esas metas? Sé realista, pisar Marte puede estar en tu mano, ¿pero podrías conseguirlo en un corto o medio plazo? Si no es así, ponte objetivos más cercanos para ir ampliando tus pasos poco a poco. Haz ahora el camino que te llevará hasta ‘Marte’.
  3. ¿Qué preparación tienes? Tu formación complementaria también es parte de tu CV. En esos cursos y seminarios en los que has participado seguro que has aprendido algo que te puede ayudar a desempeñar las labores de ese puesto de trabajo al que quieres acceder. Es más, puede que algún trabajo que hayas desempeñado en otro sector, aunque no tenga que ver con tu profesión actual, te haya ayudado a desempeñar las habilidades necesarias para el puesto al que te postulas. En tal caso, te puede interesar incluir esta experiencia laboral en tu currículum.

Cuando tengas claro todo esto, sabrás mejor qué aspectos académicos incluir en tu plantilla de currículum. Puede que hicieras en su día un curso de punto de cruz que te resultó muy entretenido, pero quizás eso no te sirva de nada para el puesto de trabajo al que optas. Por tanto, también debes saber eliminar de tu CV todo aquello que no tenga que ver con tus objetivos profesionales.

“No deberías utilizar las mismas palabras aburridas para conseguir un trabajo increíble. La skill que necesitas para tu futuro trabajo, es ser capaz de saber en que eres realmente bueno y la diferencia que haces”

Kerri TwiggCarreer Coach

3. Destaca tus experiencias internacionales

Para las empresas, hoy en día, que seas una persona leída y viajada es un plus. Porque eso te abre la mente, te muestra otras culturas y, en el mejor de los casos, te enseña idiomas.

¿Has hecho un Erasmus? ¿Has conocido por placer muchos países diferentes? ¿Estuviste en algún país extranjero durante un curso de verano? ¿Has trabajado como au pair? Todas esas experiencias pueden darte un lugar destacado entre el resto de candidatos.

Si no tienes experiencia profesional, al menos puedes aportar vivencias de otro tipo que pueden resultar enriquecedoras. Además, mucho mejor si esos viajes te sirvieron para aprender inglés, alemán, francés, portugués… ¡El idioma que sea!

Incluir esto en tu currículum dará a los reclutadores una idea de tu nivel de idiomas, lo cual será un punto positivo a la hora de evaluarte, sobre todo si no cuentas con un título oficial.

En ese sentido, siempre es mejor incluir un certificado que confirme que sabes inglés o la lengua que sea. Es preferible evitar la típica coletilla de “inglés intermedio”. Y, si puntualizas cómo es tu nivel de idiomas hablado, escrito y leído, facilitarás la elección de las empresas.

¿No sabes cuál es tu nivel de inglés y tampoco tienes experiencias en el extranjero? Entonces, tienes dos vías. Si tu nivel de idiomas es bajo, evita incluirlo en tu Currículum Vitae. Y, si es alto y puedes demostrarlo, hay muchos test de nivel online que puedes hacer para conocer cuál es el tuyo exactamente y así poder especificarlo sin miedo a que después te hagan una entrevista profesional en otro idioma.

4. Convierte tus trabajos de final de grado o de máster en un proyecto en sí mismo que puedas presentar

Cuando terminamos nuestros estudios superiores y nos disponemos a buscar un empleo por primera vez, nuestro trabajo de fin de grado o de máster puede ser nuestro mejor aliado.

 

Al tratarse de investigaciones propias muy especializadas, que generalmente tienen que ver con algún tema que nos interesa a nosotros, podemos utilizar ese trabajo para demostrar que somos especialistas en dicho campo.

Muchas veces, incluso, son el comienzo de un proyecto que nos gustaría poder desarrollar y que, en una empresa concreta, sabemos que sería posible hacerlo.

En tal caso, podemos utilizar esa investigación para hacer una propuesta que se podría convertir en una oportunidad profesional para nosotros.

Incluir esto en tu CV dará a los reclutadores una idea positiva de cómo eres como profesional: con iniciativa, con proactividad, con ideas creativas, con inquietudes dentro del área de actividad de esa empresa…

Siempre puede haber alguien interesado en un proyecto como el que tú propones y, en ese caso, tendrías doble premio: un primer empleo y una oportunidad de desarrollar una idea que te interesa de verdad.

>> ¿Sabes cuáles son las soft skills y hard skills más demandadas por las empresas en 2022? Descúbrelas aquí <<

5. ¡No te olvides de tus soft skills!

¿Sabes qué son las soft skills? En español se traducen como las ‘habilidades blandas’ y son imprescindibles en el currículum de una persona sin experiencia profesional previa.

Se trata de esas competencias que se adquieren en la experiencia personal de cada cual y no a través de su formación académica. Hablamos de habilidades como:

  • Facilidad para adaptarte a los cambios.
  • Capacidad de comunicación.
  • Creatividad.
  • Pensamiento crítico.
  • Capacidad para la resolución de problemas.
  • Capacidad analítica.
  • Trabajo en equipo.
  • Liderazgo.
  • Inteligencia emocional.

Como ves, son habilidades que no se aprenden en una facultad y que tienen mucho que ver con tu comportamiento personal y tu manera de relacionarte socialmente. Obviamente, todo eso puede desarrollarse y mejorarse con el tiempo y la experiencia pero, cuando precisamente eso es lo que te falta, destacar tus ‘competencias blandas’ es lo que te ayudará a diferenciarte de otros candidatos.

Esto quiere decir que debes pensar en cuáles son tus puntos fuertes y centrarte en  destacarlos en tu CV. ¡Es muy importante! Es más, incluso para profesionales con experiencia, hoy en día los reclutadores se fijan más en este aspecto que en tus hard skills (las que se aprenden a lo largo de tu formación).

Este vídeo te puede ayudar a descubrir cuáles son tus soft skills mediante historias y aprendizajes en tu vida ¡Estamos seguros que te ayudará un montón! y solo dura 15 minutos 😉

6. Una video entrevista o carta de presentación puede ayudarte a sumar

Uno de los factores que más se valoran en los currículum de profesionales sin experiencia previa es la originalidad. Es posible que tu CV no resulte suficiente para convencer a los reclutadores pero, por eso, puedes incluir información adicional sobre ti que resulte valiosa.

Al margen de tu currículum, pero como parte inseparable del mismo, puedes darte a conocer un poco más. Dos opciones muy interesantes son la video entrevista y la carta de presentación, dos formatos en los que puedes dejar volar tu creatividad.

  • Video entrevista. Esta herramienta te permitirá completar tu Currículum Vitae de una forma muy creativa. Este formato te ayudará a mostrar tu lado más personal y destacar tus fortalezas. Por ejemplo, también dirá mucho de tu capacidad comunicativa. Procura que sea breve, entretenido y en el que hables de cuestiones claves que te destaquen como candidato al puesto. Piensa en qué preguntas te harían en una entrevista y contéstalas. ¡Así de fácil!

>> No te pierdas este artículo dónde te enseñamos a hacer una video entrevista cuando tienes poca o nada de experiencia <<

  • Carta de presentación. En este caso, no cuentas con el poder de la imagen, ¡pero sí de las palabras! El objetivo es el mismo, pero tendrás que poner a trabajar tu poder de persuasión para resultar efectivo. ¡Y no te extiendas demasiado!

Recuerda que tu currículum dice todo sobre ti de manera esquematizada pero debe reunir todo lo que eres como profesional. Y este ‘anexo’ de la carta o el vídeo profundiza más en tu vertiente personal.

Si aplicas todos los consejos anteriores, tu falta de experiencia no será un hándicap en tu Currículum Vitae. ¡Busca tu oportunidad!

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